Lo que no vemos también importa
- Levtoda

- 6 may 2025
- 1 Min. de lectura

A veces creemos que la sabiduría viene estudiar, de ser muy inteligente, de conocer mucho, de tener respuestas. Pero en la palabra de Dios, la sabiduría comienza con humildad y reconociendo que no lo sabemos todo.
Salmos 19:12-13 es una oración poderosa que no siempre tomamos en cuenta:
¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?
Límpiame de estas faltas ocultas.
¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente!
No permitas que estos pecados me controlen.
Entonces estaré libre de culpa y seré inocente de grandes pecados.
Salmos 19:12-13
Qué profundo es eso. El salmista no solo pide perdón por los pecados que recuerda… sino también por los que no ve. Y además, le ruega a Dios que el orgullo no tome control de su vida. Esa es la clave.
La sabiduría nace cuando somos sinceros con nosotros mismos, cuando le decimos a Dios:“Muéstrame lo que mis ojos no alcanzan a ver.”
Dios no se asusta de tus errores ocultos. De hecho, quiere revelártelos con amor. No para condenarte, sino para liberarte. Porque lo que no ves también importa… y Dios quiere sanarlo.
Hoy, pídele a Dios un corazón humilde. Uno que sepa que incluso lo invisible necesita Su luz. Esa es la oración que abre la puerta a una vida verdaderamente sabia.




Comentarios